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27/11/2009 - El mundo agrario: ese facto ecológico
Desde que se reformó la política agraria de la Unión Europea, en aras de reducir su coste y promover la productividad y competitividad, es un hecho constatable y conocido incluso por quienes no tienen relación con el mundo rural, que las rentas agrarias en su conjunto y en particular han conocido una contracción que ha llevado a algunos subsectores a una situación de pérdidas reales. Especialmente la ganadería y algunos cultivos industriales han tenido que afrontar una elevación importante de sus insumos en tanto los precios de venta se mantenían estables o se recortaban. La situación ha llegado a hacerse insostenible y ha llevado al mundo agrario a exteriorizar sus protestas en manifestaciones solicitando al Gobierno apoyo a sus reivindicaciones. No puede ser mucho lo que se consiga porque el margen de maniobra aparte de la Unión Europea es escaso y solo puede hacerse efectivo mediante créditos privilegiados o de modo indirecto con inversiones en el medio rural. En Aragón se está haciendo un esfuerzo notable por enderezarr el asunto, quizá porque la inmediación del sector y sus connotaciones sociales lo hacen más presente en el sentir de la gente y de los responsables políticos. La ley de la Montaña prometida por el presidente Iglesias y desafortunadamente boicoteada por muy variadas causas, cuenta ya con unas bases elaboradas por una Mesa de participación muy plural que han convenido en una serie de principios aplicables a la futura norma. Las normas de Ordenación del Territorio y el desarrollo de los Programas Leader y Feader han mejorado las condiciones de vida en estas zonas desasistidas, pero no alcanzan a compensar las pérdidas netas de muchas explotaciones. El abandono de las actividades agrarias es una realidad bastante generalizada a favor del sector servicios que también resulta muy sensible a la situación de crisis económica, especialmente las actividades relacionadas con el turismo.. A estos factores que aunque negativos en el orden económico, pueden comportar un mayor desarrollo y calidad de vida, se suman los efectos nocivos del retroceso de la ganadería extensiva especialmente en los altos puertos en los que su presencia era garantía de un mantenimiento armónico de las distintas especies pratenses. Si la actividad ganadera en aquellos parajes supone un plus de esfuerzo, la disminución de las ayudas de la PAC sin una correlativa política autonómica de ayudas a la ganadería extensiva, muy especialmente a la que subsiste en nuestras montañas, induce a los pocos ganaderos que aún permanecen al frente de sus explotaciones a abandonar su actividad, con los consiguientes perjuicios sociales, ecológicos y ambientales. Lo curioso es que tanto los Reglamentos de la Unión Europea, que destinan importantes cuantías al desarrollo rural , como la propia Ley 45/2007 de Desarrollo Rural Sostenible, huérfana hasta ahora de una aplicación enérgica, ponen al mundo rural en la cúspide de sus objetivos. Quizá más euros podrían hacer buena la solemne declaración de la exposición de motivos de esta última norma, cuando expresa: "La importancia actual del medio rural en España, que integra al 20 por ciento de la población, que se elevaría hasta el 35 por ciento si se incluyen las zonas periurbanas y afecta al 90 por ciento del territorio, y el hecho de que en este inmenso territorio rural se encuentran la totalidad de nuestros recursos naturales y una parte significativa de nuestro patrimonio cultural, así como las nuevas tendencias observadas en la localización de la actividad económica y residencial, confieren a este medio una relevancia mayor de (que) la concedida que la concedida en nuestra historia reciente". Así debería ser, pero todo va muy despacio. En desarrollo de la ley estatal se han realizado varios convenios entre el Gobierno de Aragón y el MARM y se ha puesto en marcha el proyecto piloto Ribagorza Románica, así como el Plan Integral del Agua que comporta casi quinientas obras de captación, tratamiento y depuración. para el desarrollo sostenible de las comarcas seleccionadas, por razones de dispersión demográfica, despoblación o insuficiente red de servicios, entre otras razones. Cuando centenares de miles los agricultores y ganaderos españoles se manifestaron este último fin de semana en diversas capitales, provocando el asombro de quienes gozan de las ventajas del urbanismo y de los espacios que se les reservan para su ocio, no estaban defendiendo solamente sus intereses, sino los de toda la nación. Porque sus explotaciones agrarias, no solo tienen un valor económico directo, sino esa repercusión en la conservación de la biodiversidad botánica y ecológica que hay que considerar trascendental. No parece que ni la situación ni la protesta hayan obtenido resultados muy directos del gobierno del Estado si se considera la grave situación y el agravio comparativo respecto de otros sectores en crisis. Por otra parte, la concurrencia con otros problemas políticos, restaron repercusión incluso mediática. Pero ante esta realidad y aún conociendo las limitaciones competenciales y presupuestarias, el Gobierno de Aragón y las Cortes, deberán tenerlo muy en cuenta al señalar los incentivos y las normas de protección de las actividades agrarias, sea en la Ley de la Montaña o en otras normas especiales: desde los Pirineos hasta la sierra de Albarracín. León J. Buil Giral
11/11/2009 - Proyectos emigrados
Hace unas semanas afirmaba el presidente de Riegos del Alto Aragón que la entidad no iba a tirar la toalla respecto del proyecto para construir en Yéqueda un Centro del Agua. Es de agradecer su empeño y su confianza, porque después que incluso figurase una partida económica en los presupuestos del Estado, o que se hicieran declaraciones con costes, plazos y objetivos, aquella ilusión voló, no sé si a Zaragoza y a su Instituto sobre Cambio Climático o a la todavía no confirmada sede de la Agencia Mundial del Agua, a su Instituto Universitario en Ciencias Ambientales, o a la Ciudad del Agua de Ejea de los Caballeros. Ciertamente las entidades para la exposición, investigación y aplicación del agua han surgido por toda España hasta rebosar y dispersar los esfuerzos. Pero, al parecer, Huesca es cosa aparte y no merece ninguna atención en este aspecto pese a tener una de las más extensas zonas de regadíos y proveer sus ríos a las necesidades hídricas y energéticas de otras regiones del país. Algo parecido sucedió con la guarnición militar hace unos años, trasladada la jefatura de la Brigada a Jaca, concentrada primero, dispersa después, privada incomprensiblemente del apoyo a la fuerza mediante las unidades de artillería, ingenieros y logística residenciadas en Huesca y, después de desplegar una unidad logística del AALOG-41 de Zaragoza, ya veremos qué ocurre cuando se organice un próximo despliegue. Es cuando menos curioso que se reclamen compensaciones por servidumbres militares, cuando en Zaragoza representan casi diez mil puestos de trabajo directo, aunque sea comprensible que se reclame por el trato discriminatorio que recibe Aragón. Aquí querríamos algunas de esas servidumbres. Como el Centro Penitenciario, emigrado de Cuarte a Zuera dejando a la provincia de Huesca como la única de España sin este servicio, hasta hace pocoi acompañada por Zamora. Como un tercer ejemplo, mal ejemplo, lo que fue concebido como Centro de Arte Contemporáneo de Aragón, y me remito a las hemerotecas, se ha ido desdibujando para quedar como una institución destinada a preservar el legado Beulas, de naturaleza esencialmente plástica y de alcance mucho más limitado, por muy importante que sea el valor de la donación. No se trata aquí de despreciar la ampliación de los museos de Zaragoza -por cierto con aportaciones muy sustanciales del Ministerio de Cultura-, sino de dar al CDAN un nivel y contenido que lo convierta por sí en un centro de atracción y dispensación de cultura. Menos mal que el proyecto de la segunda fase va caminando. Y vamos con otro asunto más, como son los estudios universitarios o la creación de algún museo nacional o especializado, como ha obtenido Teruel, puesto que hay actualmente 47 museos nacionales de los que 23 están en provincias, o de algún otro establecimiento del CSIC de cuyos 277 centros distribuidos por toda España solo hay dos en el Alto Aragón, o que se erigiera alguno de los dirigen otras 17entidades o agencias de investigación con multitud de centros repartidos por toda España. Solamente ha llegado el importante centro de Astrofísica de Partículas de Canfranc, pero de escaso impacto económico. Proyectos, ha habido muchos, pero la mayoría han desfilado hacia otros puntos del país con más gancho o más poderosos padrinos. Y, claro es, a mayor población, más padrinos y más fuerza social y mayor demanda de inversiones y de servicios: con lo que se viene a evidenciar aquello que ya decía la señora Santas hace muchos años: "¿Dónde vas agua? .-Al mar". Algo que no tiene ninguna gracia, y menos en política, porque pese a todos los juramentos sobre libros sagrados, el reequilibrio territorial se consigue con hechos sobre el terreno, no con realizaciones a distancia de muchos kilómetros, por mucho que se quieran esgrimir las influencias indirectas. En otro caso, aquello del reequilibrio no pasa de ser una hermosa frase con muy escaso contenido. Podríamos extendernos a otros asuntos, como la famosa en otro tiempo escuela de helicópteros, el Parque nacional de zonas áridas y algunos proyectos que afectaban a diversos puntos de la provincia, desaparecidos de las agendas al parecer. El Alto Aragón que está sufriendo especialmente el rigor de la crisis económica, no puede consentir la emigración de las escasas iniciativas del gobierno central. El Gobierno aragonés tiene que aumentar su acción política y suplir con decisión y urgencia este largo proceso que he dado en llamar emigración, desde luego, nada voluntaria por nuestra parte. Y con esto, ya vale. Otro día valoraremos asuntos positivos, que también los hay.
15/10/2009 - El Canfranc, más que un símbolo
EL CANFRANC, MAS QUE UN SÍMBOLO Después de unos meses en los que las cuestiones de las comunicaciones viarias y ferroviarias han quedado sepultadas por las malas circunstancias económicas, los anuncios de una recuperación que se anuncia para el año próximo y que parece creíble para mucha gente porque la proclaman organismos internacionales -también el Banco de España está en la misma línea, pero no tiene el mismo crédito al parecer-,vuelven a despertar las pretensiones de rehabilitar el paso ferroviario por Canfranc, después de un largo período de décadas en el que defender la reapertura del paso internacional era considerado por algunas cabezas presuntamente ilustradas e inteligentes una aberración. El caso es que desde la profundidad de algunas cabezas (aberradas?) y también desde algunas entidades privadas como CREFCO y otras que no recuerdo, y también desde el propio Ayuntamiento de Canfranc, se ha mantenido viva la llama desde aquél aciago día en que se hundió el puente de L'Estanguet, cortándose la comunicación ferroviaria entre España y Francia por el Pirineo central. Eran también los días en que el transporte ferroviario estaba en retroceso y se volvía la atención a las comunicaciones por carreteras y autovías y al avión. Cierto también que las dos crisis del petróleo en la misma década de los setenta permitió reconsiderar el uso del tren, pero esencialmente para el transporte de mercancías tanto por su menor conste como por las primeras alarmas sobre las emisiones de CO2 y la necesidad de fomentar energías limpias. Pero el Canfranc seguía siendo una serpiente de verano, que aparecía y desaparecía a tenor de las prioridades de los gobiernos nacionales y autonómicos de turno, sin que hasta hace cinco años el gobierno central destinara una cantidad sustancial de dinero para su modernización con vistas a una futura conexión con la red francesa. Aquel proyecto de inversión se fue al traste, sustituido por presupuestos más modestos. Por otra parte, los gobiernos centrales español y francés relegaron la línea a la categoría de "regional", aunque comprometiéndose a participar en los gastos de su reapertura y permaneciendo en las agendas de los encuentros bilaterales, como la proyectada nueva travesía por los Pirineos centrales, que todavía no se sabe por dónde discurrirá. Es cierto que el gobierno aragonés, especialmente desde que lo preside Marcelino Iglesias, nunca ha desechado la conservación y rehabilitación del Canfranc, pero el entusiasmo y los esfuerzos por conseguirlo se han visto oscurecidos por empujar adelante el proyecto estrella de su mandato: la nueva travesía central en velocidad alta. Pero ahora, sin relegar tal objetivo, se cuenta con más numerosas y más firmes adhesiones a la idea de conectar las redes ferroviarias por Canfranc: ya no son solo las autoridades departamentales francesas apoyadas en solventes estudios de rentabilidad, sino también el apoyo de otras representaciones de alto nivel, como la reciente de la alcaldesa de Pau, Martine Lignieres-Cassou, o de la ministra de Justicia francesa, o del Consejo Regional de Aquitania que ya destinó sesenta millones de euros para la recuperación de la infraestructura hasta Bedous. Cuestión distinta es la del destino de la línea recuperada, que no puede ser otra que el tráfico preferente de mercancías en velocidad comercial aceptable, aunque tuviera también virtualidad para el transporte de viajeros. Viene esto a cuento porque decidida la presentación de la candidatura de Zaragoza para la organización de los Juegos de Invierno de 2022, se ha apuntado la posibilidad de dotar a Jaca de la Alta Velocidad, objetivo inalcanzable incluso por razones técnicas y señaladamente económicas. Más realista es la modernización del trazado y, como más factible por existir ya estudios, abordar el túnel de sierra Caballera que se convertiría en una obra de doble uso, para el ferrocarril convencional y para el futuro de Velocidad Alta bajo los Pirineos si se optara finalmente por la construcción del túnel bajo el Vignemale. Más descabellada es la idea relanzada de reabrir el enlace por Turuñana en alta velocidad, que solo reduciría el tiempo en doce minutos (son 37 kilómetros menos) y tendría un coste superior a los 80 millones de euros, dejando a Huesca y a la zona de la Violada aisladas y quedando inútiles en gran medida las inversiones realizadas. Sea como fuere, la reapertura del Canfranc se presenta ahora como una opción sólida, respaldada por España y Francia, por Aragón y Aquitania, por Zaragoza -que necesita imperiosamente una salida directa a Europa de su gran plataforma logística- y por Pau, que no quiere quedar aislada de las grandes redes francesas del ferrocarril. Hoy la reapertura del Canfranc no es una quimera o una hipótesis de trabajo. Ahora puede convertirse en una realidad en un plazo relativamente breve. Y con un trazado modernizado, en una comunicación eficaz en orden a los Juegos de Invierno de 2022, aunque la Velocidad Alta solo llegue en un principio hasta Caldearenas.
13/10/2009 -
Cómo extinguir la mirada amorosa el deseo inflamado que retorna de un rostro. Cómo aniquilar el vuelo de una fantástica ilusión creada y recreada cada día en tu esfera más íntima injertada y cada noche liberada a la vida. Es inmortal.
* * * * *
Alargas la mano blanca y trémula y buscas el futuro permanente atado en la sonrisa en el deseo antiguo en la piel y en el bronce. Quisiste dar la mano y ofrecer una vida radiante penetrante y fugaz como la vida. Alargas nuevamente ese mano rebuscando el futuro la ilusión del futuro atado a la sonrisa. Y no hay nada. Solo el sueño. * * * * * Y el sueño toma vuelo y te surca la vida construyes su figura tornadiza y lo apagas y enciendes nuevamente y lo lanzas al aire a que beba los vientos y a los lagos a que beba las aguas lo encadenas al pecho y lo amas. El sueño es tuyo, lo creas y lo sueltas a la inmensidad eterna y cobra vida propia como cualquier deseo. * * * * * Sueño tu mano de vida ardiente conductora tu mano intangible que me vuelve al pasado tu mano inalcanzable solo un sueño que toma sus alas y vuela libre para siempre. Y sueño en la espiga dorada reclinada en el viento en pincelada gris del infinito con su tallo brotando de la raíz fecunda de tierra prometida que se aleja en la nada. * * * * * Yo absuelvo a la luz a la ilusión, a la esperanza a mi futuro sin futuro a mis sueños y utopías a mis ficciones y ensueños de una vida agotada. Yo absuelvo urbi et orbi a todo lo que me produjo angustia a lo que me hundió en el duda y me quitó la confianza en otro mundo Y condeno y maldigo a quien me oculta la belleza o me roba el afecto a cada trozo de mundo corpóreo a cada trazo de vida a cada instante vivido.
2008-2009
Pero si no fuera así, si no tuviera mi árbol ni mis sueños prendidos en los cerros, en las gallardas y aspilleradas torres en el cubil frondoso o en los aromas íntimos del aire, si tu alma no queda prendida para siempre entre las ramas de tu paisaje, es prudente anticiparse a la extinción en la nada disipados en un magma de difuntos sin voz ni gesto, ni amor apasionado, encadenados a no ser a no expresar, a no reir. Así no es posible y no lo admito rotundamente. Nadie impedirá que si el amigo llama o te recuerda apasionado, el alma revive de entre la nada y vuela hacia él. Y si brota el árbol O la nieve revive al río O regresa el petirrojo y su canto Allí estará mi alma.
24/09/2009 -
LA GANADERÍA: ESE FACTOR ECOLÓGICO
Cuando Pedro IV concedió a los Valles de Vio y Solana en 1.332 el condominio de los puertos de Goriz, sobre la base de una regulación que en su pormenor llevarían adelante ambos valles, no podía imaginar ni nadie de los beneficiarios que setecientos cincuenta años más adelante llegaría a ser un instrumento inútil o casi, porque los ganados que se pretendía que aprovecharan aquellos ricos pastizales casi habían desaparecido. Y no fue ni ha sido el único caso, porque desde que en 1272 se concedió a los habitantes de Ansó el dominio y aprovechamiento de sus pastos, y aún antes cuando Ribagorza era condado se cedía el aprovechamiento de la montaña de Castanesa, todos los altos puertos pirenaicos fueron objeto de cesiones de propiedad o de uso, porque complementaban las cortas explotaciones agrarias que no alcanzaban a asegurar la subsistencia de las gentes que residían en los altos valles. Históricamente estos derechos fueron defendidos con ardor, incluso con las armas, dotándose de minuciosas regulaciones como las acordada para los puertos de Goriz en 1531 y 1676 para un mejor aprovechamiento, reclamando ante los tribunales de justicia el cumplimiento de los derechos concedidos, y dando lugar en ocasiones a muy largos pleitos, como fue el que desembocó en la Concordia entre el Valle de Vió y el de Solana el año 1709, confirmada por los dos valles el 11 de Abril de 1721, pero que motivó más adelante otro pleito resuelto por sentencia de 14 de Abril de 1752.por la que se confirma el igual derecho de ambos valles y los cuatro lugares de la Ribera del Ara para el disfrute de los pastos y las prerrogativas de ordenación. El proceso desamortizador no afectó a las extensas praderas alpinas que, al igual que las de Goriz y Sestrales, siguieron siendo condominios de los pueblos beneficiados, conociendo un notable auge su explotación a beneficio del crecimiento demográfico y la extinción de depredadores. El caso es que por la década de los cincuenta del siglo pasado pastaban en aquel puerto 32.000 cabezas ovinas, 5.000 vacunos y 6.000 equinos, en números redondos. Hoy casi no queda testimonio de aquella riqueza, base de la permanencia de la gente en aquellos pueblos remotos. Tan solo unos cuantos rebaños ovinos y algunas ganaderías de vacuno que siguen resistiendo quizá hasta el próximo relevo generacional. El turismo ha tomado el relevo a la ganadería como fuente de riqueza y ha permitido mejorar el nivel de vida y satisfacción de los habitantes. Pero en las montañas pirenaicas el máximo valor turístico reside en el paisaje y en el entorno urbano y campestre. Unos y otros están sufriendo profundas transformaciones por el desarrollo urbanístico de algunos pueblos y la transformación parcelaria a causa del aumento del terreno edificable y los nuevos sistemas de cultivo y recolección, en agudo retroceso. El resultado es muy negativo en el aspecto estético y francamente nefasto en el orden ecológico y medioambiental. La destrucción de los aterrazamientos, la desaparición de costeras y declives pratenses y la colonización por especies arbustivas de las articas mantenidas durante siglos con gran esfuerzo, está cambiando la fisonomía de muchos parajes
20/04/2009 - MAS FOMENTO
La confirmación de Víctor Morlan como titular de la Secretaría de Estado de Infraestructuras y la de Eva Almunia en la Secretaría de Estado de Educación y Formación Profesional , con sus competencias reforzadas en ambos casos, ha supuesto no solo una alegría para sus amigos y paisanos, sino también un alivio considerable para el grado de confianza de sus conciudadanos. Porque todos recordarán que él prometió dejar en marcha todo el trazado de la autovía Lérida-Huesca al término de la legislatura y esta ratificación en el cargo la va a hacer posible. Y no solo esto, sino también la conclusión de otras obras de trascendencia para la provincia y para Aragón, como es la reapertura del Canfranc que, aunque despojada de su calificación de interés internacional, resulta ser a medio plazo el único proyecto viable de comunicación ferroviaria con Francia. Aun quedará pendiente la N-260 que aunque va avanzada en el tramo de Sabiñánigo a Fiscal tiene pendientes incluso de proyecto desde Boltaña a Fiscal y desde Castejón de Sos a Vilaller en donde se uniría con la A-14 de Lleida a la frontera francesa, proyecto que resulta inquietante si se realiza en su integridad, esto es, desde la boca del túnel de Viella hasta la frontera francesa atravesando el delicado medio ambiente del Valle de Arán. En cuanto a Eva Almunia, ha estado pendiente no solo de las cuestiones que por su responsabilidad directa afectaban a Huesca y a Aragón, sino también de otras necesidades del territorio apoyando su solución ante sus compañeros de la comisión de Secretarios de Estado y Subsecretarios. Ahora se abre una nueva etapa de gestión política en circunstancias de extremas dificultades económicas que fuerzan una reducción no solo de los gastos corrientes sino también una reordenación de las prioridades de inversión. Es bien conocido que el nuevo ministro de Fomento es persona tenaz y al propio tiempo sosegada y abierta, pese a su imagen de martillo de sus rivales políticos. Esto hay que interpretarlo en el sentido de que serán muy escasas las interferencias en la planificación y ejecución de las políticas del ministerio. También es conocida como persona de excelentes relaciones humanas, aparte de su valía personal, el ministro de Educación Angel Gabilondo. Este hecho y la notable ampliación de competencias que recibe la Secretaría de Estado que ostenta Eva Almunia, además de seguir perteneciendo a la Ejecutiva del Partido Socialista, la sitúa en una inmejorable posición para atender las necesidades de esta tierra aunque la gran mayoría de competencias estén transferidas a las Comunidades Autónomas. Estas líneas no tratan de hacer el elogio de unas personas bien conocidas y que asumen altas responsabilidades políticas. Antes bien, se pretenden que redoblen sus esfuerzos junto a cualesquiera personas o instituciones públicas para que el Alto Aragón no quede como una simple reserva turística. Porque transcurrida la Expo Zaragoza 2008 en cuya preparación y desarrollo se invirtieron cantidades ingentes de recursos que, obviamente condicionaron otras inversiones en el resto del territorio, sin apenas influencia positiva fuera del entorno inmediato de la capital, ya se anuncia otro evento semejante con la Exposición Paisajes 2014, de horticultura, que algunos con más que mala idea han rebautizado como Expo-nabo, en la que ya está comprometida la ayuda del Gobierno de Madrid y en la que será necesario nuevamente concentrar más inversiones en demérito de otras zonas de la región. Esta ya inmediata realidad hace necesario que en estos tres o cuatro años que median hasta el inicio de las obras de la nueva Exposición -y estando por medio Gran Scala que requerirá también fuertes inversiones del Gobierno aragonés si el proyecto sigue adelante- se vuelquen todos los esfuerzos en esta provincia, especialmente en las comarcas que no se benefician de los grandes factores impulsores de su economía. Son territorios que ni tienen las ventajas de unos potentes recursos turísticos ni tampoco un medio agrario altamente productivo ni una actividad industrial consolidada. Están en cierto sentido en tierra de nadie. En ellos han de centrarse todas las medidas posibles de fomento en el amplio sentido de la palabra: para que no pierdan sus oportunidades de desarrollo; para que no sufran los efectos negativos del centripetismo político y económico de la capital aragonesa.
06/02/2009 - Isábena
Con la preocupación omnipresente de la crisis económica, que a diario nos ofrece nuevos sobresaltos, parece que los asuntos más próximos se desdibujan y hasta se devalúan cuando tienen un contenido positivo que, aunque pocos, algunos lo tienen. Ciertamente, cuando muchas empresas atraviesan dificultades y crece la nómina de los desempleados, es normal que las escasas alegrías empalidezcan y se arrinconen, porque la prioridad es para todos mantener la actividad y el trabajo en el día a día y en la proximidad. Las grandes maniobras multimillonarias que están arbitrando todos los Estados, quedan demasiado lejos y no siempre son bien entendidas. Pero esta situación no debe ocultar que siguen produciéndose hechos positivos; que el futuro inmediato puede traer acontecimientos que ayuden a franquear los próximos meses que se prevén con dificultades graves; y que si se sabe priorizar las verdaderas necesidades personales la situación se puede solventar sin grandes quebrantos y devolver a la sociedad a prácticas sensatas de consumo e inversión, que no especulación. Hace unos días se daba la noticia del acuerdo entre el gobierno de Aragón y la Diputación Provincial de Huesca para modernizar la comunicación entre Campo y el valle del Isábena por Egea y Villacarli. Es un tramo que ya está abierto en la actualidad pero con unas condiciones de vialidad muy deficientes. La obra prevista, no solo facilitaría el acceso a un grupo de pequeñas poblaciones del valle ribagorzano, sino que abrirá de modo cómodo al turismo uno de los parajes más pintorescos de la provincia y que atesora algunos de los monumentos señeros del románico: la catedral de Roda, el monasterio de Obarra, las iglesias de Beranuy, Castrocit, Serraduy, las casonas renacentistas de Ballabriga, Calvera, Merli y la Puebla, los restos de castillos, los puentes medievales, el balneario de las Vilas del Turbón, con el atractivo de un medio rural que aunque en retroceso conserva elementos étnicos de gran valor, junto a una acreditada gastronomía. Y es que el subsector de turismo de la provincia ha vivido demasiado pendiente del Pirineo propiamente dicho, de sus formidables paisajes y de los deportes de nieve. Más recientemente se ha extendido a las sierras y sus barrancos, pero hay muchos otros recursos de gran poder de atracción, si se sabe movilizar, que podrían completar los flujos turísticos entre temporadas si son fácilmente accesibles. Este es el gran valor de la comunicación entre dos valles, ahora casi aislados. En los Monegros la situación se plantea en otros términos, porque allí las comunicaciones son más fáciles y se mantiene estable la población. Las ofertas de conjunto tienen que ser la base de una promoción turística que tiene que reunir factores muy diversos, desde la espléndida monumentalidad de Sigena, Pertusa o Peralta a los enclaves de la Gabarda o la laguna de Sariñena, así como la oferta de eventos tradicionales o de vanguardia, como ya se está haciendo, y la promoción de deportes y actividades infrecuentes. Hay un amplio campo que en otros territorios españoles y extranjeros se ha sabido estructurar y capitalizar con buenos resultados. Pero si el proyecto de ocio de Gran Scala llegara a materializarse, y parece que comienza a tomar cuerpo, y aunque no fuera así, la conveniencia de organizar los recursos turísticos puede considerarse necesidad, como una oferta estructurada y distinta a lo que se piensa ofrecer en aquél macroproyecto. Todos los rincones de nuestro territorio tienen grandes atractivos y no es complicado ofrecer distintos paquetes de alternativas que complazcan las preferencias de los visitantes: ni a todos les subyuga el románico ni a todos les enloquecen los paisajes agrestes. Una oferta variada, en la que no pueden faltar los factores gastronómicos ni los alojamientos acogedores a precios razonables, más aún en la etapa presente de contracción del gasto privado. En un territorio como es el Alto Aragón, repleto de atractivos, ninguna comarca o paraje debe quedar al margen de una promoción conjunta ni se le debe privar de aquellas infraestructuras y servicios que faciliten la llegada de visitantes. Este es el significado de la mejora de acceso al valle del Isábena, aparte de dar mejor comunicación a los actuales residentes.
26/09/2008 - EL ESTADO DE LA COMUNIDAD
La aprobación de una serie de resoluciones presentadas por los distintos grupos parlamentarios, pondrá fin hoy mismo a la última edición del debate sobre el Estado de la Comunidad: una fórmula establecida para testar con carácter general la situación política de Aragón, sus capacidades y fallos y, también, las actuaciones que se consideran necesarias para corregir los fallos y alcanzar nuevos objetivos. Sobre este planteamiento, el discurso inicial del Presidente Iglesias no reportó sorpresas ni abrió campos inesperados para profundizar en el debate. Su intervención se desarrolló pautada entre el repaso a los éxitos pasados y la confianza en que nuestra situación económica es mejor que la de otras comunidades para afrontar el presente período de crisis Y así, se refirió a la creación de puestos de trabajo en los últimos años, a la baja tasa de desempleo y al crecimiento del PIB por encima de la media nacional, además de apostar por el lanzamiento del sector servicios y el desarrollo de investigación y nuevas tecnologías. Y todo es cierto, como cierto es que la Expo-2008 ha sido un éxito de organización, proceso y culminación, con evidentes beneficios para Zaragoza y su entorno inmediato, aunque el resto del territorio no se haya aprovechado en nada o casi nada. Pero los grupos de oposición no han visto la situación del mismo modo ni en el mismo ámbito. Por una parte se han remitido a la crisis general que afecta a España y a todo el mundo occidental, por ahora, y por otra han descendido a las dificultades de muchos para pagar los vencimientos de su crédito hipotecario y para llegar con unas nóminas escasas al final de cada mes. Es un recurso de corte populista que llega a la gente, porque son muchos los afectados. También es cierto que han abordado otros problemas puntuales de los que no había tratado el Presidente que, acertadamente en términos dialécticos, ha seguido centrando sus sucesivas intervenciones en los aspectos generales que son competencia de la comunidad autónoma, huyendo de comprometer medidas que corresponden al gobierno central o a la Unión Europea. Porque, como se hace siempre o casi siempre desde los bancos de la oposición, los éxitos son atribuidos a factores externos, y los fracasos se endosan al gobierno de turno. Nada nuevo. Sin embargo, a la hora de plantear soluciones o medidas paliativas de la situación de crisis ha faltado imaginación y concreción. Claro está que todos los grupos parlamentarios saben que las propuestas maximalistas, es muy difícil que prosperen por muy razonables que parezcan, porque cada gobierno desarrolla su propio programa y trata de ceñirse a los recursos presupuestados. Por esto han sido abundantes las obviedades y la reiteración de las propuestas, como exigir que el Estado pague la deuda tributaria a Aragón, o solicitar que se presente en plazo de tres meses una ley de Ordenación del Territorio, o el incremento de efectivos de la unidad adscrita de Policia Nacional (¿?) solicitada tanto por el partido popular como por el partido aragonés, o un proyecto de ley de desarrollo rural sostenible o seguir con el proceso de reforzamiento de la comarcalización. Pocas propuestas, en cambio, para atenuar las consecuencias de la crisis: la promoción del alquiler con opción de compra, el fomento de cooperativas, la innovación en las PYMES, la reapertura del ferrocarril Canfranc-Olorón, o el apoyo a la ganadería y especialmente a la ovina. Ni una solo medida de carácter fiscal, aunque se viene hablando y se mencionó en el pleno el impuesto de sucesiones y donaciones -sí, también las donaciones "inter vivos" entre padres e hijos, con un límite exento-; ni una reducción en el impuesto de transmisiones patrimoniales para la adquisición de primera vivienda para los jóvenes; ni una línea de financiación a la creación de empresas para corregir el desequilibrio territorial; ni propuestas de subvenciones o créditos blandos al ahorro energético; etc. Es bien claro que todos comprendían que la situación no permite alegrías. La caída de la recaudación y las obligaciones generadas por las resultas de la Expo-2008, condicionan cualquier medida que merme los ingresos presupuestarios, pero algo más y más concreto podía proponerse. La oposición se limitó a exhibir un muestrario de carencias, pero escaseó de ideas y propuestas de nota. Y el presidente Iglesias salió más que airoso de un debate que afrontaba por primera vez bajo una situación de crisis económica que, pese a los mejores datos que presenta Aragón, nos va a afectar con dureza.
León J. Buil Giral
27/06/2008 - Impulso.
La Expo de Zaragoza va desarrollando las actividades previstas y el número de visitantes, aunque no alcanza totalmente las previsiones, se sitúa en términos que permiten prever un gran éxito para la ciudad del Ebro que, gracias a una verdadera internacionalización del evento, va a ser conocida como un centro poderoso, nudo de comunicaciones y con grandes recursos industriales, turísticos y logísticos. Esto nos tiene que complacer a todos los aragoneses, porque va a asegurar el crecimiento de la capital aragonesa en todos los órdenes, pero también tiene que preocuparnos en un sentido: se va a agudizar el desequilibrio demográfico, económico y de servicios en el territorio aragonés, situación que ya actualmente es paradigma de la fragilidad de cohesión de nuestra comunidad, y contra la que viene batallando el gobierno aragonés con sus escasos recursos. Si a la situación que está creando la Expo añadimos los efectos de la hipotética instalación del complejo Gran Scala en la Almolda, que pasaría a ser un centro de ocio/negocio satélite de Zaragoza, la situación podría empeorar, si bien este asunto hay que ser cautos porque por ahora y según las propuestas de ILD para la compra de los terrenos estaríamos ante un formidable ejemplo de operación especulativa o, lo que es lo mismo, hacer el negocio sin poner dinero. Operaciones como esta, aunque de mucha menor entidad, han surgido como setas por todo el solar hispano hasta el punto de existir un contrato-tipo de amplia circulación. Pero se materialice o no este proyecto, es incontestable que las inversiones públicas en el resto de Aragón se han limitado a continuar lo que estaba comenzado, dilatando los plazos de ejecución y postergando hacia un futuro indeterminado proyectos y actuaciones de trascendencia. Es comprensible que la Expo requería un esfuerzo inversor extraordinario, tanto del gobierno central como del autonómico y del municipal. Aunque es difícil precisarlo, las inversiones directas e indirectas superan los dos mil millones de euros que, aunque parezca una cantidad enorme, se refiere a obras que permanecerán útiles durante muchos años, por lo que está sobradamente justificado. Pero la Expo tiene un término temporal, y aunque están previstas grandes inversiones para dar destino especialmente a los más emblemáticos edificios de la muestra -lo que acredita el postulado por el que un edificio público siempre se ocupa con funcionarios salvo que esté ruinoso-, es inexcusable que todas las instituciones públicas vuelquen sus recursos en el resto del territorio. Porque si Teruel ha conseguido mantener el ritmo inversor de su plan especial, con adiciones muy notables como el Centro de Cultivos Agroenergéticos o el Museo Nacional de Etnología o el nuevo aeropuerto, al norte del Ebro es poco lo realizado fuera de las programaciones generales. Es cierto que se ha dado la vuelta al Hospital de Barbastro convirtiéndolo en el más moderno de la provincia y que, igualmente, se ha atendido la sanidad con los centros de Alta Resolución de Ejea, Jaca y Fraga. Igualmente otros servicios como la educación están bien atendidos y otras actuaciones de política social son atendidas discretamente. ¿Dónde falta, pues, el impulso? En primer lugar acometiendo actuaciones que neutralicen los efectos de la crisis económica en su aspecto más sensible, que es el trabajo, dando impulso a inversiones comprometidas que generen empleo y activando los procedimientos administrativos de autorización de actividades, tanto industriales como agrarias. Pero también es preciso explorar qué actuaciones podrían dar un impulso al desarrollo no solo de la capital, que todavía no ha encontrado su vocación a diferencia de otros núcleos altoaragoneses que la tienen bien definida, sino a todo el espacio desestructurado de la provincia que, sobre la base insuficiente y en retroceso de las actividades agrarias, necesita de creaciones que no solo sean referencias y estímulo para los emprendedores locales, sino atracción para los foráneos. Walqa fue un hallazgo en su momento, y va dando sus frutos. Pero entre los proyectos estratégicos del Gobierno de Aragón es necesario incluir alguno propio o inducido que aporte horizontes a toda la zona que tiene que resignar sus ilusiones a la conclusión de la autovía de Lérida a Pamplona o al avance, a muy largo plazo, de la travesía ferroviaria del Pirineo central. Porque la realización de tal travesía no solo será dificultosa y dilatada por razones técnicas, sino también porque para Francia no constituye un objetivo apremiante. Quizá esta tarde, en la reunión bilateral de los dos gobiernos, surja la sorpresa grata de un nuevo impulso, pero no es probable. Entretanto, hay que empujar lo que está a nuestro alcance.
10/03/2008 -
El obispo de Huesca, Jesús Sanz, se ha manifestado en varias ocasiones como un activista de los postulados del partido popular. Nadie debe escandalizarse ni sentirse molesto por las opciones políticas que sigan los clérigos y jerarquías de las distintas religiones. Lo que sorprende a cualquiera es que desde un púlpito antes o desde un medio de comunicación, se aconseje dar el voto a un partido político y que se emitan opiniones como que "la negociación política con el terrorismo no cabe en ningún Estado de derecho". Hay que agradecer a don Jesús que nos haya aclarado que el Reino Unido no es un Estado de derecho, puesto que negoció con los terroristas del IRA. Imaginamos la tristeza del prelado oscense cuando ha comprobado que los ciudadanos españoles han ido a votar, pero no han "botado" a quienes, según él, conculcan valores como"la vida, la libertad, la familia, la educación..." ¿Cuándo nos dedicará la próxima lindeza política-moral?
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